SIMETRÍA CENTRAL

Girando las notas se consigue girar toda la partitura.

 

En la siguiente composición, Mozart parte de un punto de rotación en el centro de la partitura y agrega notas hacia ambos extremos. Esto le permite crear un “dueto de mesa” en donde la partitura debe colocarse entre dos pianos enfrentados y tocarse al unísono. La misma partitura es interpretada así de dos formas diferentes a la vez. La rotación sobre el centro permite conservar la armonía entre los dos pianos.

 

En la imagen se señala el centro de la partitura, que es también el centro del giro (situado en el tercer espacio -nota Do-).