LA SUCESIÓN DE FIBONACCI y EL NÚMERO ÁUREO

Estrechamente emparentada con la razón áurea (a la que tiende la razón de dos términos consecutivos) se encuentra la sucesión de Fibonacci: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21... (cada término es la suma de los dos anteriores).

De modo intuitivo o consciente, esta serie numérica ha sido utilizada por las distancias proporcionales que guardan sus términos. La razón entre un término y el anterior se aproxima cada vez más al número áureo.

La sucesión de Fibonacci es 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, ... Cada número es la suma de los dos anteriores.
Leonardo Pisano Fibonacci 
(1170 - 1250)

 

En el girasol aparecen espirales formadas por una cantidad de semillas que es siempre un número de la sucesión de Fibonacci.
Espirales en el girasol.
El número de semillas de cada espiral es un término de la sucesión de Fibonacci.

 

Bartók utilizó la sucesión de Fibonacci para componer buscando la proporción áurea entre el número de compases.
Béla Bartók 
(1881 - 1945)

Bartók usó la serie para crear su "escala Fibonacci". En su obra Música para instrumentos de cuerda, percusión y celesta, un análisis de su fuga nos muestra la aparición de la serie (y de la razón áurea).

 

La "escala Fibonacci" de Bartók