Que antivirus debo instalar

Un buen antivirus debe cumplir al menos tres condiciones básicas y fundamentales, que son las siguientes:

1º.- Actualizarse con la mayor frecuencia posible, mínimo una vez al día.
2º.- Tener un módulo residente, que sea capaz de detectar un virus antes de que se instale en nuestro ordenador.
3º.- Tener un buen sistema de detección heurística de defensa contra malware aun no catalogado.

Un antivirus que no cumpla estas tres condiciones no sirve de nada, y esto no solo incluye a marcas y versiones de antivirus, sino también a antivirus que por haber vencido su fecha de licencia, ya no se actualicen convenientemente, por buenos que puedan ser. El mejor antivirus del mercado, si no está actualizado en un periodo máximo de 24 horas, se convierte en un antivirus prácticamente ineficaz.

Hay que señalar que estos tres imperativos los cumplen la mayoría de antivirus del mercado, ya sean gratuitos o de pago, pero son puntos que siempre debemos comprobar antes de instalar un antivirus en nuestro ordenador.

Hay otra serie de protecciones básicas que se le deben pedir a un antivirus, como por ejemplo:

1 Que analice el correo electrónico antes de que llegue a la bandeja de entrada, independientemente del programa de correo utilizado.
2 Que analice el tráfico de Internet, independientemente del navegador.
3 Que analice el tráfico de mensajería instantánea (Messenger, Windows Live Messenger, Yahoo Messenger y AOL, por ejemplo). 4 Que analice de forma efectiva ficheros comprimidos (al menos en formato RAR y ZIP).
5 Que cuente con filtro anti-phishing
6 Que cuente con tecnología anti-rootkit

Pero estos puntos tienen, evidentemente, una contrapartida, y es la ocupación de recursos.

En los antivirus hay dos verdades que se cumplen en absolutamente todas las marcas y versiones.

La primera es que no existe ningún antivirus 100% seguro, que nos vaya a detectar todos los virus y malware que nos puedan atacar.

La segunda es que todo antivirus que cumpla con estas condiciones ocupa recursos del sistema. Unos más que otros, es cierto, lo mismo que lo es que no por ocupar más recursos va a ser más eficaz, pero todos ocupan estos recursos.

Esto incide, en la mayoría de los casos, en la lentitud en el inicio, en el apagado y en el funcionamiento de un ordenador, sobre todo si no es demasiado potente. Contrariamente a la primera impresión que se suele tener, esta lentitud no es un problema del sistema operativo, sino del antivirus que se tenga instalado.

Los fabricantes de antivirus, sobre todo los de pago, suelen moverse entre tres versiones, una básica, otra más avanzada y, por último, una que suele llamarse en casi todas las marcas Internet Security, que es la más completa.

Es cierto que suele haber una diferencia en precios entre estas versiones, pero hay otra cuestión más importante para el caso que nos ocupa en este tutorial, y es que también hay una buena diferencia en cuanto a los recursos que van a necesitar.

La inclusión dentro del propio antivirus de antispyware o firewall es un complemento interesante, pero no fundamental, ya que en el primer caso hay también muy buenos programas antispyware en el mercado, la mayoría gratuitos y, como ya he dicho, realmente buenos, y en segundo lugar, Windows cuenta con un Firewall que es bastante eficaz y fácil de configurar (sin una buena configuración un Firewall pierde buena parte de su eficacia, pero esto ocurre absolutamente en todos), lo que lo hace muy válido para usuarios no avanzados.

Última modificación: viernes, 27 de febrero de 2009, 13:25