Paso 3: Desgragmenta el disco

Quizás hayas notado que el momento de mayor eficacia y rendimiento de un ordenador es la primera vez que arranca después de instalar el sistema operativo, pero al mismo tiempo es cuando más inútil nos resulta ya que hay muy pocas cosas que podamos hacer con él.

Normalmente instalamos un paquete ofimático que nos permita redactar documentos, crear hojas de cálculo y otras cuanto miles de cosas más que probablemente nunca usemos. También instalamos el reproductor multimedia, vamos a pasar muchas horas con nuestro equipo, que se nos harán más llevaderas escuchando nuestra música favorita. Claro que también habrá que poder ver películas, no todo va a ser trabajo, hay que divertirse. 

También algún juego, programas de utilidad y pequeñas ''curiosidades'' que nos envían los amigos por correo, etc., etc.

El problema es que poco a poco vamos agotando el espacio del disco y llenando el escritorio de iconos,  cuando esto ocurre pasamos a la práctica contraria, nos cansamos de los programas y los desinstalamos, borramos ficheros, hacemos limpieza de archivos temporales, algún que otro mal apagado del ordenador, etc. De alguna manera vamos ''deteriorando'' la estructura de ficheros en el disco duro, vamos fragmentando los archivos al guardarlos.

¿Por qué se produce este deterioro? Muy fácil, mientras el disco duro tiene suficiente espacio, la información de los diferentes archivos, sean del tipo que sean (programas, música, imágenes, etc.), se almacena en sectores contiguos. A medida que se borran los ficheros y/o programas estos sectores se liberan para que puedan ser usados para guardar otros archivos, pero ya el ordenador realiza las grabaciones de los ficheros en diferentes sectores que estén libres y que no tienen que estar contiguos. El problema es que cuando los ficheros están almacenados en el disco en sectores contiguos la lectura se realiza de manera más rápida, de la misma forma cuando en el disco hay espacio suficiente para almacenar los archivos en sectores continuos, las escrituras son más rápidas y se pierde menos tiempo.

En definitiva, después de esta extensa introducción, el resumen es que cuanto mejor esté organizado nuestro disco duro, mejor y más rápido va a trabajar el ordenador Por tanto, cuando este sistema empieza a deteriorarse (fragmentarse) debemos empezar a plantearnos desfragmentar el disco duro.
Afortunadamente esta operación es una de las utilidades que ofrece el sistema operativo y vamos a explicar como realizarla de manera sencilla.

Última modificación: jueves, 6 de noviembre de 2008, 16:15